“Pensamos en gobernar siendo gobernados por el pueblo”

Compartimos la entrevista a Liliana Telerman, candidata a gobernadora de La Pampa por el Frente Popular (UP, PSA y PTP).

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(Diario La Arena) Nacida en Capital Federal, Liliana Telerman -Liliana Edith- fue durante años la pediatra del hospital Centeno de General Pico, ciudad en la que vive desde 1977 con su marido, Eduardo Marquesoni, médico hematólogo y ahora candidato a intendente. Tiene 70 años recién cumplidos y dos hijos ya profesionales: uno médico y el otro abogado.

El Frente Popular, integrado en La Pampa por el Partido Socialista Auténtico, Unidad Popular y el Partido del Trabajo y el Pueblo, presentó listas para las secciones provinciales y solamente en Santa Rosa y General Pico va con candidatos locales. Tenían intenciones originalmente de ir tras la candidatura presidencial de Víctor De Gennaro, pero finalmente no lo tendrán en la boleta. Quizás el dirigente más conocido del sector -más aún que la candidata a gobernadora- sea el postulante a diputado nacional, Ricardo Araujo, secretario general de ATE La Pampa.

Sin De Gennaro, la que encabeza la boleta es Telerman. La entrevista con LA ARENA comenzó prácticamente con una declaración de principios: “Somos profundamente opositores a la política del actual gobierno nacional”, dijo la candidata, ya en ese rol. La acompaña en la fórmula Héctor Agüera, también de ATE, pero de Santa Rosa, y representante del Partido Socialista Auténtico en la alianza electoral.

En los primeros minutos de grabación, Telerman lanzó otro principio rector de su postulación: “Como gobernadora, voy a cobrar sólo el sueldo de jubilada, con eso tengo que vivir. Y necesitaremos el apoyo popular para bajar a la mitad las dietas (de los funcionarios)”.

Propuestas

-¿Qué hay que hacer en La Pampa en los próximos cuatro años?

Responde Telerman: “Hay que cambiar casi todo. Por supuesto, si uno encuentra cosas bien hechas no las vamos a destruir”. Y opinó: “Se ha seguido una política de destrucción de pequeños y medianos chacareros, la industria, obras y hay mucho trabajo precarizado, principalmente estatal”.

Ante esto, propone favorecer a la pequeña y mediana industria, cambiar el régimen jubilatorio -en este punto se hace eco del reclamo de los jubilados provinciales 96-2010- y rechazar cualquier intento de traspaso de la caja provincial. Promete mantener el 82% móvil.

En materia de Salud, rescata la figura del sanitarista Ramón Carrillo y reclama “prevenir para no tener que curar”. Si bien habla de la necesidad de mejorar sueldos e infraestructura, aplica esto a toda la administración pública “sin privilegiar a algunos trabajadores sobre otros”.

En cuanto a Educación, llama a “incentivar a nuestra juventud a que se interese” porque, dice, “no es culpa de los docentes: hoy los chicos están sometidos a otras presiones, principalmente la droga”, que hay que combatir. La propuesta educacional pasa por “proporcionar a los jóvenes eso tan hermoso que es el conocimiento, con maestros bien remunerados”. No dio más precisiones.

No habla directamente de la Seguridad sino a partir de una pregunta puntual. “Hace falta recursos pero hay que hacer un control de las fuerzas de seguridad para que estén realmente al servicio del pueblo”, dice. Convoca a trabajar con los padres y los chicos e insiste: “Hay que arrancar de las garras de las drogas a una importante cantidad de gente, dándole otra vida”.
Entre otros temas se refirió a que La Pampa “es una provincia expulsora de habitantes”, situación a cambiar, y dijo que las demandas de los pueblos originarios “tendrán absoluta prioridad” en un posible gobierno a su cargo. El reclamo por los ríos provinciales, remarcó, será “fundamental”, y llega con la propuesta de crear un Ministerio de Aguas de la provincia. Aseguró también que trabajará codo a codo con la fundación Chadileuvú y otras ONG relacionadas a la problemática que van a ser permanentemente convocadas para realizar sugerencias y tomar decisiones.

Productivamente, la propuesta pasa en buena medida por dar prioridad a los pequeños y medianos chacareros e industriales de la zona a la hora de ofrecer créditos del Banco de La Pampa, algo que, asegura, no se hizo en los 32 años de gobiernos peronistas.

Fondos

Los recursos económicos para implementar estas y otras políticas, dice Telerman, “están en la provincia”. “Si actuamos contra los verdaderos terratenientes y reclamamos lo que nos debe el Estado nacional; si pensamos en las regalías petroleras, reactivamos la pequeña y mediana industria y el campo; y si actuamos impositivamente contra el juego, la plata viene”, dijo la candidata. Y no se olvidó de pedir “estar muy atentos para destruir la corrupción”.

“Necesitamos implementar el libro del almacenero -ejemplificó Telerman- para saber cómo están las cuentas del Estado: tanto entró y salió tanto”. Además aseguró que lo publicará cada mes en cada oficina pública, para que esté al alcance de todos.

Y dejó lo que definió como ‘un compromiso político’: “Si en un año no logramos implementar aunque sea una parte de estas propuestas, llamaremos a elecciones anticipadas para seguir luchando desde otro lugar. Ese debería ser el compromiso de todo político”.

“Con el pueblo”

“Pensamos en gobernar siendo gobernados por el pueblo. Por eso tenemos que ser clarísimos en la rendición de cuentas, que sean públicas y claras”, dijo.

Y en el mismo sentido planteó lo que está metodológicamente detrás de la propuesta militante del Frente Popular: “Recurrir a la movilización popular. No por ser gobierno negamos la importancia de la movilización de todos los sectores y si el reclamo es justo, vamos a estar a la cabeza”.

-¿El gobierno motorizando la protesta en las calles?
– Son metodologías que no podemos rechazar. Sería una forma de hacer oír los reclamos más allá de los pasos formales, por ejemplo en relación a la deuda de la Nación.

-¿Cómo se recuperaría esa deuda a través de la movilización popular?
– El reclamo inicial puede ser local y después podría haber micros y algún tren que vaya a Capital Federal para movilizarse a Casa de Gobierno o al Congreso. Vamos a alentarlo si el pueblo lo quiere.

La política como transformación

Liliana Telerman recuerda con pasión y orgullo su militancia juvenil en el Partido Comunista Revolucionario, único, dice, que resistió el golpe de Estado de 1976 aún antes de su concreción. Tuvo activa participación sindical desde que se instaló en La Pampa, siempre ligada a la salud. Hoy jubilada, “pero no retirada”, continúa en ATE y sigue yendo al hospital donde trabajó por años como pediatra cuando todavía no existía el servicio de neonatología. Valora la participación política como herramienta de transformación.

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