Ajuste vs. Corrupción: Dos caras de una misma moneda

Adjuntamos el 2° Informe sobre los Resultados Electorales de las PASO 2017, elaborado por Claudio Lozano, Coordinador del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas, junto a Tomás Raffo y equipo. Equipo de Discusión: Claudio Lozano; Tomás Raffo; Horacio Fernández; Alejandro López Mieres; Jaime Farji; Ana Rameri. Base Estadística: Samantha Horwitz; Javier Rameri; Ignacio López Mieres.
 
En este análisis, se presenta una interpretación distinta de las recientes elecciones. Por un lado, están aquellos análisis que sostienen y privilegian la lectura de que el gobierno sacó más votos que cualquier otra fuerza, siendo por lo tanto la primera minoría. Por otro están los que sostienen que el gobierno perdió porque el 65% o dos de cada tres no lo votaron.
Para Lozano, “sin embargo, ambas respuestas no nos satisfacen. Para nosotros, los dos ganaron. La elección devuelve el éxito de la `polarización dicotómica de la sociedad’. Polarización que se mide no solo ni tanto en términos cuantitativos, sino y fundamentalmente en términos cualitativos condicionando incluso el comportamiento de aquellas otras fuerzas que no son las que protagonizan la polarización. Se mide por lo tanto en la persistencia y agudización de una lógica que al tiempo que confronta los significantes ‘ajuste’ y ‘corrupción’, oculta y niega aquello que los une. La clave, para nosotros, está en que ambas son dos caras de la misma moneda (la lógica del sistema político vigente). Desde nuestro punto de vista ‘ajuste’ y ‘corrupción’ son dos significantes que organizan las ofertas electorales. Dos claves interpretativas que solo pueden funcionar como tales si se las analiza en conjunto, en sus articulaciones y oposiciones íntimas. En nuestra visión, si ambos ganan la que pierde es la sociedad argentina. Estamos convencidos que para lograr el objetivo de mejorar las condiciones de reproducción (material y simbólica) de nuestra sociedad, se requiere de la participación y el protagonismo de fuerzas y sectores sociales ubicados a un lado y otro de la moneda. No tenemos idea de cuándo y cómo nuestra sociedad romperá esta dicotomía. Si tenemos una certeza. Construir futuro implica no participar de esta lógica binaria de Ajuste vs. Corrupción”. 

Ajuste y Corrupción, los significantes de la elección

Una interpretación distinta sobre los resultados electorales de las PASO 2017

 I. A modo de interpretaciónMuchos son los análisis e interpretaciones que proliferan respecto al resultado de los últimos comicios electorales (las PASO de agosto 2017), queremos situar el nuestro. El mismo se nutre de dos claves interpretativas, que si bien han sido esbozadas en otros análisis, a nuestro modo de ver aparecen las más de las veces desvinculadas una de la otra, cuando no son directamente presentadas como opuestas a punto tal que para los que suscriben, una de las dos opciones niega lo que la otra  expone. Desde nuestro punto de vista, son dos claves interpretativas que sólo pueden funcionar como tales si se las analiza en conjunto, en sus articulaciones y oposiciones íntimas. Se trata de dos claves interpretativas, que en rigor funcionan, desde nuestro punto de vista, como verdaderos significantes amos que organizan tanto las ofertas electorales que se observaron como los resultados que arroja la elección: se trata del par ajuste versus corrupción. Esta noción “significantes amos” tomada del cuerpo teórico del Psicoanálisis merece una mínima aclaración. Estamos hablando de aquellas  palabras que, con sus sentidos, se han transformado en ejes ordenadores del devenir de la coyuntura electoral.

El Ajuste es el significante que pretende caracterizar a la política económica del Gobierno. Por ende, es el significante que busca aglutinar a todos los Opositores al mismo y que en tal carácter  pretende erigirse como ordenador de la construcción política tanto de aquellos que sufren el ajuste como de aquellos que se oponen al gobierno (aunque no sufran el ajuste). Significante que se muda bajo la consigna “Hay que Pararlo”, “Hay que Frenarlos”,  y que a poco de andar convoca a “armar un Gran Frente contra el Ajuste”, de ahí hay sólo unos breves pasos discursivos para ubicar “quién es el que mejor expresa la lucha contra el Ajuste” o bien “quien está en mejores condiciones para Frenar el Ajuste”, o mejor, y ya haciendo una transformación no menor, “quién es el que le puede ganar a Macri”. Se trata de un camino que llama rápidamente a un polo que lo represente, invita a investir en un líder la capacidad de frenar el ajuste. Es el lado unificador del significante.

Sabemos de una de las maneras en que se le dio respuesta en la presente contienda electoral a esta convocatoria. Se  trató, para muchos, propios y unos cuántos extraños, de otorgarle a Cristina Kirchner el carácter de  ser la  “que puede ganarle a Macri”. Esa es la opción dominante dentro de aquellos a quienes convoca el significante del Ajuste, pero ciertamente, no es el único camino. En efecto, el Frente Unidad Ciudadana es una respuesta a este devenir. Para sus militantes y votantes, es Cristina Fernández de Kirchner la que expresa mejor que nadie la posibilidad de “Frenar a Macri/ Frenar el Ajuste”. No deja de ser contradictorio que en su interior convivan tendencias opuestas, una de las cuales articula la convocatoria al “Frente Anti Ajuste” en el marco de unas PASO con distintas opciones: es el caso de “Unidad Porteña” en la Ciudad de Buenos Aires, frente en el que participaron expresiones tan opuestas como el PJ de la Capital (Filmus), referentes sociales (Vera) y estudiantiles (Hagman), junto a kirchneristas de pura cepa (Moreno, Cabandie) y radicales K de última hora (Santoro).

Sin embargo, este diseño del “Frente Anti-Ajuste” en Capital (la vidriera política del país) se opone como el agua al aceite con las definiciones en el principal distrito electoral: la provincia de Buenos Aires. Aquí, la figura por antonomasia de este significante (Cristina Kirchner) no quiso interna alguna, y demandó la adhesión a su lista por más que por se lo pidiera quien fuera uno de sus ministros más relevantes de los últimos años (Randazzo). Entonces, el efecto del devenir del significante del Ajuste se tradujo, con sus más y con sus menos, en una división del otrora monolítico espacio del justicialismo kirchnerista, donde emerge un PJ dividido en varios distritos (y entre ellos en el más importante) y espacios de unidad que son una verdadera ensaladera de referentes, que hasta hace no mucho, expresaban diferencias importantes (es el caso de Vera, Santoro y Hagman).

Lo dijimos al pasar, pero es obvio que no se agotan aquí los movimientos que se identifican con la consigna contra el Ajuste, y que por convicciones propias no participan en un frente que conduce la ex-presidenta ni acompañan la estructura provincial del PJ. Nos referimos tanto a los espacios de centroizquierda  (el Partido Socialista de Santa Fe y otras variantes), así como a las variadas fuerzas de izquierda (FIT). Como se ve, el significante del Ajuste por sí solo no es capaz de producir Unidad en aquellos que son interpelados por él. En el medio aparece la experiencia y fundamentalmente la figura de la que no hace mucho tiempo era la encarnación del Ajuste Pre-Macrista.

Este ajuste Pre-Macrista que aparece minimizado en el marco de los efectos de la experiencia del Ajuste Macrista, y en algunos casos, para una gran cantidad de militantes y votantes, directamente negado como tal, impide la unificación del Frente Anti-Ajuste-Macrista. Cristina Kirchner deviene entonces en una figura central, tanto de la unificación como de la división del frente anti-ajuste.

Pasemos al significante de la Corrupción. En primer lugar convoca a los simpatizantes del gobierno, a aquellos que históricamente se sintieron interpelados por la experiencia más conservadora de la Argentina. Pero como todo significante, por esencia, siempre va más allá. Muchos que jamás se hubieran sentido identificados con una propuesta conservadora, son enganchados por el significante de la corrupción. Significante,  que también y no casualmente, aquellos que lo enarbolan lo identifican con precisión casi quirúrgica, designando la experiencia del Gobierno anterior y principalmente a la ex – Presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Su enunciación más llana es la que suele esgrimir una otrora opositora acérrima a Macri y que supo ser, hace tiempo y a lo lejos, una expresión de la centroizquierda porteña, y que hoy es socia principal del gobierno y gran estrella de los resultados electorales, Elisa “Lilita” Carrió, quien acuñó la frase “prefiero un conservador a un corrupto”.

La equivalencia, equivocada por lo unívoca, entre corrupción = Cristina Kirchner se alimenta, qué duda cabe, de los innumerables procesos de corrupción abiertos, cuya figura más burda, es la del ex-secretario de Obras Públicas, revoleando bolsos de dólares dentro de un convento en la madrugada de no hace más de un año atrás. Imagen tan burda y potente a la vez, para velar (ocultar) la necesaria contrapartida empresaria al fenómeno (alguien le pagó a López, y no es muy difícil sospechar quien, dada sus funciones, no podría ser otra que la “patria contratista”, núcleo económico del cual el Presidente Macri, como integrante y funcionario de su grupo familiar es uno de sus más emblemáticos integrantes). Sin embargo, esta variante del significante, al igual que en el caso anterior, es velada y negada por los simpatizantes del gobierno. Se trata de evitar que pierda poder de unificación como le ocurre al significante anterior.

Así la corrupción, como significante que busca aglutinar sujetos, ubica un polo central de articulación, aquel que puede derrotar electoralmente a la corrupción. Para esta opción no hay dudas, se trata aunque cueste creerlo en esta Argentina desmemoriada, de Macri y el actual gobierno de Cambiemos, ya que éste derrotó una vez a la Corrupción (en el 2015) y de lo que se trata es de “que esta no vuelva”. Muchos de los que son atrapados por este significante, votan a Macri, o en este caso a Bullrich (a pesar de las barbaridades que este enunciara “cada día un pibe más preso”) a pesar de Macri o de Bullrich, o de cualquier otro bestionario que aparezca. Se trata de no dilapidar el voto, con propuestas más afines ideológicamente porque se corre el riesgo de que vuelva el monstruo de la Corrupción.

Presentados los dos contendientes, la pregunta entonces es ¿quién ganó?

Hay respuesta para los dos gustos, pero no nos satisfacen:

Por un lado, el Gobierno muestra que sacó más votos que cualquier otra fuerza, que es la primera minoría (los datos que presentamos en el material muestran que a nivel nacional alcanzaron el 35,8% de los votos) con victorias por demás significativas en verdaderos bastiones del emporio corrupto, como es el caso de la provincia de Santa Cruz, o del PJ, como es el caso de San Luis, Neuquén, Chubut, Córdoba.

Los partidarios del significante de la corrupción coreaban eufóricos el “no vuelven más”. Como un saldo de la avanzada de este significante se diluyen las experiencias progresistas de “centroizquierda”, tanto en la Provincia de Santa Fe (donde el Partido Socialista gobernante salió tercero) la Provincia Buenos Aires (con la licuación de Stolbizer) así como el caso emblemático de  la Ciudad de Buenos Aires (donde Carrió arrasó con casi la mitad de los votos, y en las barrios de clase media con casi dos tercios de los mismos).

Por otro lado, los enrolados bajo el significante del Ajuste, sostienen que “el Gobierno perdió” porque el 65% o 2 de cada 3, no lo votaron. Tan cierto como que cualquier otra opción electoral medida con esta vara tiene un desempeño peor. Sin embargo, en una elección la que cuenta es la aprobación o no del plan de gobierno que se está llevando adelante. Y obviamente ese 65% revela malestar y disconformidad frente al rumbo oficial.

Sin embargo, ambas respuestas, cada una con su gramo de verdad y falsedad, no nos satisfacen.

Para nosotros, las dos ganaron. La elección devuelve el éxito de la polarización dicotómica de la sociedad y que se mide por la persistencia y agudización de esta lógica, la del ajuste y la corrupción.  La clave está en que ambas son dos caras (ajuste por un lado y corrupción del otro) de una misma moneda (la lógica del sistema político vigente). En efecto, en tanto el Gobierno asume su victoria pretende sostener que tiene el respaldo para iniciar la agenda de Reformas Pendientes. Agenda de Reformas cuyo contenido cristaliza y profundiza el Ajuste en curso (Reforma Laboral, Previsional, Impositiva).

Así el triunfo del significante de la Corrupción, “que no vuelvan”, es la garantía para avanzar en la profundización del Ajuste. Así se observa la solidaridad extrema de la impronta de la Corrupción K con el devenir de la Política de Ajuste de Macri. Por el otro lado, en tanto se profundice el Ajuste, mayor será la insistencia para organizar a las fuerzas que conscientemente se oponen al mismo. Algo así como la puesta en práctica de comportamientos y ofertas electorales que se expresen bajo la consigna tan remanida de “roban pero hacen”, es decir y extremando el argumento “voto a Cristina, no me importa que haya robado, pero al ajuste Macrista hay que pararlo”. Aquí se observa la solidaridad opuesta, la del significante del Ajuste Macrista, para con la hipotética vuelta de la corrupción kirchnerista.

Será cuestión de observar que tan productiva puede ser esta consigna en el marco de un Ajuste que se profundice y con las mismas características de los actores involucrados en la misma (principalmente la presencia de Cristina Kirchner). ¿Dejará de ser ella un obstáculo para que el frente anti-ajuste tenga mayor unidad? Difícil responder, pero supongamos por un segundo que sí, que el frente Anti-Ajuste adquiere mayor unidad, o si se prefiere más verdura en la ensaladera, se piensa acaso que ello debilitará al polo de la Corrupción… ¿No será que más Anti-Ajuste con Cristina como el eje ordenador del mismo, profundice y amplia el eje Anti-Corrupción? ¿No será incluso que una hipotética vuelta del kirchnerismo, reeditando la experiencia anterior (es decir que no está ajena a las prácticas corruptas del sistema de gobierno), no conduce a una nueva oferta electoral que reedita la consigna de la “Anti-Corrupción”?

Estamos en presencia de la soldadura de una trampa a la que nos lleva el despliegue de estos significantes. Los cuales, si bien se presentan como dicotómicos, están íntimamente vinculados y definen la lógica de funcionamiento de un sistema político estéril para producir mejoras en las condiciones de vida de la sociedad. Es esto lo que pretendemos advertir con nuestra lectura de las elecciones recientes.

Nos resta una certeza. Si ambos significantes ganaron (el del ajuste y el de la corrupción), ¿quién pierde? No tenemos dudas: la sociedad argentina.

Los argentinos perdemos en tanto busquemos mejorar nuestras condiciones de reproducción (material y simbólica), y entendiendo que este objetivo está expresamente dejado de lado por aquellos que se rigen por los significantes de “frenar el ajuste” o de “frenar la corrupción”.

Estamos convencidos de que podemos lograr este objetivo con la participación y protagonismo de aquellos hoy atrapados bajo la lógica del “Ajuste vs Corrupción”. Para encarar este objetivo se requiere del conjunto de la sociedad, tanto aquellos que no quieren el ajuste como aquellos que rechazan y condenan la corrupción. Están en ambos lados de la moneda, y de lo que se trata es de romper esa lógica para abrir la puerta a la posibilidad de una nueva forma de resolver los problemas de la sociedad.

¿Cómo salir de esta trampa en la que nos encontramos? Nuevamente, es un interrogante abierto, pero estamos convencidos que no se logra entrando en la lógica binaria del ajuste versus la corrupción: ni siendo parte del aglutinamiento de aquellos que hoy se enfervorizan por la situación social (cuando hasta hace dos años atrás la desconocían al tiempo que la deterioraban) ni mucho menos participando de la lógica del Frente Anti-Corrupción que ensancha la política de Ajuste en curso.

  1. Análisis general de los resultados electorales. PASO 2017

 

A continuación se presentan los resultados de las elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) realizadas el 13 de Agosto del 2017 con el objetivo de analizar la configuración actual partidaria resultante de la contienda electoral. En el cuadro N º 1 se sintetiza el desempeño de las fuerzas políticas más grandes con despliegue nacional que tuvieron participación en las elecciones legislativas. Conforme a este propósito, se consideraron los resultados obtenidos por cinco grandes estructuras políticas: Cambiemos (con la eventual presentación de la lista “Vamos Juntos” en Capital Federal), el Frente para la Victoria (bajo la difundida nominación de “Unidad Ciudadana” en provincia de Buenos Aires), el massismo (que mayormente se presentó como 1País en esta oportunidad, en alianza con el GEN), el Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) y finalmente el Partido Justicialista federal considerado aquí como la agregación de las distintas expresiones que el pejotismo tiene en los distintos distritos provinciales por fuera del armado político kirchnerista. Es decir, se consideraron en este último caso a aquellos armados electorales a nivel local integrado por candidatos que responden a la estructura del PJ o lo hacen mayormente como resultado  de alianzas con candidatos de otras fuerzas que ocupan un lugar menor.

Se observa entonces que, en la coyuntura actual, Cambiemos aglutina la mayor cantidad de votos logrando liderar por vez primera el ranking en una elección general a nivel nacional (con excepción del balotaje). Concretamente obtuvo más de 8,3 millones de votos, quedándose así con el 36% de los votantes. Por su parte, el FPV ocupó el segundo lugar logrando poco más de la mitad de los votos obtenidos por Cambiemos, 5 millones, que lo posicionó como segunda fuerza nacional con el 21,5% de los votos emitidos. Por otro lado, el PJ en sus diversas alianzas locales, alcanzó el 16,7%. Muy por debajo se ubica el Massismo en alianza con el Progresismo de Stolbizer con el 7,7% de los votos y el FIT con el 3,7%.

 

Cuadro Nº 1. Resultados elecciones PASO 2017. Primera categoría política.

CAMBIEMOS FPV-KIRCHNERISMO MASSISMO PJ NO KIRCHNERISTA FIT OTROS Total
TOTAL NACIONAL            8.386.437                  5.031.718        1.803.209                 3.903.570    866.576     975.810            20.967.320
35,82% 21,49% 7,70% 16,67% 3,70% 4,17% 100,00%

* El “Partido Justicialista no kirchnerista” representa el conjunto de armados electorales locales pertenecientes a la estructura del Partido Justicialista federal que no se alienaron bajo la égida kirchnerista.

Fuente: Elaboración propia en base a Ministerio del Interior, Obras Públicas y Vivienda de Presidencia de la Nación: http://www.resultados.gob.ar/inicio.htm.

Antes de continuar indagando acerca de los resultados, conviene introducir una aclaración respecto a la consideración del PJ como fuerza política nacional en el ejercicio que intentamos realizar. Como resulta evidente de las continuas presentaciones electorales, la fractura del PJ viene desplegándose con más fuerza, no sólo por las múltiples referencias políticas que como esquirlas de su propia implosión en la crisis del 2001/2, nutrieron experiencias políticas como el Frente para la Victoria sino que también en la actualidad,  conforme al desgaste de este último, viene experimentándose un proceso de drenaje de votos hacia eexpresiones pejotistas (en buena parte de los casos también ex-kirchneristas) como es el caso de Massa que logró consolidarse como figura a nivel nacional desde el 2013. En este marco, la volátil adhesión de la denominada liga de los gobernadores que se constituyen como el núcleo neurálgico de la estructura de poder del PJ, actualmente parece intentar buscar alternativas que tomen distancia de la alineación kirchnerista que supieron tener en tiempos no muy lejanos al tiempo que se mantienen esquivos al massismo. Por esta razón, su clasificación resulta actualmente un tanto difusa y los indicios que, en el ejercicio que presentamos, determinaron el apartamiento de la razón “k” de un conjunto de candidatos de los PJ  provinciales se centraron en la evaluación de la situación actual (y no pasada), de modo de determinar si éstos se constituyen como representantes locales de la figura nacional encabezada por Cristina Fernández. Lo anterior implicó, por lo tanto, descartar la evaluación de las trayectorias políticas u orígenes partidarios sino por el contrario, establecer el lugar que ocupan en el actual esquema partidario y la estrategia de poder asociada que en muchos casos se expresa en la presentación de listas por fuera del FPV.

A continuación presentamos un esquema que sintetiza la clasificación de los partidos del PJ que participaron en cada una de las internas provinciales según su adscripción o no al kirchnerismo.

Esquema 1: Clasificación de los partidos políticos provinciales del PJ según su relación con el kirchnerismo

FPV-PJ Kirchnerista PJ No Kirchnerista
CABA Unidad Porteña
Buenos Aires Unidad Ciudadana Frente Justicialista – Cumplir (Randazzo)
Catamarca Frente de Unidad Ciudadana (Jalil) Frente Justicialista Para la Victoria (Saadi – Corpaccismo)
Córdoba Frente Córdoba Ciudadana (Carro) Unión por Córdoba (Llaryora – oficialismo cordobés)
Corrientes Juntos Podemos Más (Romero-“Camau” Espíndola)
Chaco Unidad Ciudadana (Bolatti) Frente Chaco Merece Más (Peppo)
Chubut Frente Para la Victoria (Fueyo) Frente Chubut Para Todos (Das Neves)
Entre Ríos Frente Justicialista Somos Entre Ríos (Bordet)
Formosa Frente de la Victoria (Insfrán) Principios y Convicción
Jujuy MILES Frente Justicialista (Snopek-Fellner)
La Pampa Justicialista (Verna)
La Rioja Movimiento Norte Grande Frente Justicialista Riojano (Menem-Beder)
Mendoza Frente Somos Mendoza.(Omar Félix/ Laura Soto)
Misiones Frente Agrario y Social Frente Renovador de la Condordia. (Maurice Closs/ Magdalena Quintana)
Neuquén Frente Unidad Ciudadana para la Victoria.(Darío y Soledad Martínez) Frente Neuquino.(Ramón Rioseco)
Río Negro Frente para la Victoria (María Soria y Ramón Chiocconi)
Salta Frente Ciudadano para la Victoria.(Sergio Leavy) Frente Unidad y Renovación.(Andrés Zottos)
San Juan Frente Todos.(Rubén Uñac)
San Luis Unidad Justicialista San Luis.(Rodríguez Saá)
Santa Cruz Frente para la Victoria.(Ana María Lanni y Pablo Grasso/ Julio Gutierrez)
Santa Fe Frente Justicialista.(Agustín Rossi)
Tucumán Frente Justicialista por Tucumán.(Osvaldo Jaldo)
Tierra del Fuego Frente Ciudadano y Social. (Martín Pérez) Frente “Tierra de Unión”.(María Laura Colazo)

Fuente: Ipypp.

 

En el siguiente cuadro se presenta la distribución de los votos emitidos a las fuerzas políticas seleccionadas  en cada una de las provincias y en función de considerar tres cuestiones: 1) como ya fue mencionado, a partir de observar las primeras cincos fuerzas con alcance nacional, 2) en cada provincia se computaron los votos que obtuvieron las cinco fuerzas para la elección de la categoría política de mayor jerarquía disputada a nivel local[1] y 3) en los resultados provinciales en los que otra fuerza política, diferente a las consideradas, se imponga con un caudal significativo de votos, se consideraran bajo la nominación de “Otros” (cabe alertar, por lo tanto, que el “otros” no equivale a un “resto”).

Es necesario advertir que los resultados expuestos a continuación corresponden al escrutinio provisorio con lo cual el polémico empate técnico verificado en la provincia de Buenos Aires muy probablemente se desplace a un triunfo (acotado) por parte de Cristina Fernández luego del recuento del 4,3% de las mesas faltantes, entre las cuales se encuentran las correspondientes al municipio de La Matanza donde el FPV logra consolidarse como primera fuerza.

  

Cuadro N º 2. Resultados elecciones PASO 2017 por provincia. En cantidades de votos de la primera categoría política.

CAMBIEMOS FPV-PJ-KIRCHNERISMO MASSISMO PJ NO KIRCHNERISTA FIT OTROS TOTAL VOTOS DE LAS FUERZAS TOTAL VOTOS VÁLIDOS
CABA 935.324 391.264 73.761 71.460 246.227 1.718.036 1.887.502
Buenos Aires 3.046.110 3.039.195 1.383.336 525.293 300.897 8.294.831 8.910.062
Catamarca 66.552 7.358 85.378 5.578 164.866 182.818
Córdoba 850.778 189.087 23.975 546.197 82.584 1.692.621 1.911.408
Corrientes 266.515 67.540 203.278 537.333 586.539
Chaco 224.868 43.387 11.767 264.420 28.923 573.365 604.507
Chubut 74.845 95.900 78.359 10.645 259.749 291.013
Entre Ríos 363.454 320.553 684.007 761.580
Formosa 109.250 173.296 6.307 7.191 296.044 306.897
Jujuy 136.075 10.287 49.767 114.395 42.304 352.828 375.304
La Pampa 95.068 74.389 3.583 173.040 193.187
La Rioja 63.571 12.377 78.643 4.380 158.971 176.196
Mendoza 429.616 347.272 92.084 868.972 1.046.085
Misiones 181.313 72.676 23.560 259.938 18.217 555.704 634.402
Neuquén 89.419 64.164 9.250 64.143 24.266 81.133 332.375 363.883
Río Negro 70.414 148.987 14.272 66.258 299.931 365.454
Salta 151.616 108.761 237.564 46.022 543.963 625.906
San Juan 121.416 25.737 197.955 5.956 351.064 401.114
San Luis 158.149 105.576 5.005 268.730 275.146
Santa Cruz 73.921 47.444 12.393 133.758 162.711
Santa Fe 489.537 502.932 76.246 38.639 215.863 1.323.217 1.804.344
Santiago del Estero 86.276 58.270 18.406 353.508 516.460 535.022
Tucumán 284.913 483.366 30.662 798.941 923.071
Tierra del Fuego 17.437 19.027 16.120 3.109 12.821 68.514 89.623
TOTAL 8.386.437 5.031.718 1.803.209 3.903.570 866.576 975.810 20.967.320 23.413.774

Incluimos en “Otros” a las fuerzas que obtuvieron un importante caudal de votos a nivel provincial pero que no se corresponden con las principales definidas a nivel nacional, como Evolución (de Martín Lousteau) en CABA o el socialismo en Santa Fe.

0 En CABA incluimos a Evolución(el partido de Martin Lousteau) en “Otros”.

1 En Catamarca se presentó el PJ en alianza con partidos del FPV (Solidario, Kolina, Cte. Martín Fierro) por un lado, mientras que el ultra kirchnerismo va con el Frente de Unidad Ciudadana.

2 En Corrientes, consideramos al GEN como parte de la alianza 1País, dado que es el partido de Stolbizer.

3 En Chubut, el partido de Mario Das Neves, Frente Chubut Para Todos, quedó en segundo lugar. Compitió contra Cambiemos y el FPV.

4 En La Pampa se presentó el Frente Justicialista que tiene como referente al gobernador Carlos Verna.

5 En La Rioja se impuso el Frente Justicialista liderado por Menem y Beder. Los incluimos en el PJ no K. La alianza 1País no presentó candidatos a Senadores Nacionales.

6 En Misiones se impuso el Frente Renovador de la Concordia, que tiene como referentes al gobernador Hugo Passalacqua y al ex gobernador Maurice Closs.

7 El histórico Movimiento Popular Neuquino, incluido en “Otros”, perdió por primera vez desde su debut electoral en 1962 frente a Cambiemos.

8 En Río Negro, el partido del gobernador Weretilneck, Juntos Somos Río Negro (“Otros”), perdió frente al FPV-PJ.

9 ElSocialismo de Santa Fe quedó muy relegado frente a Cambiemos y el FPV. Se presentó bajo la Alianza Frente Progresista Cívico y Social. Los votos se computaron en la columna de “Otros”.

10 En Santiago del Estero se impone la Alianza entre el PJ oficial y el radicalismo, conducido por Gerardo Zamora y presentando como candidata a su esposa, la gobernadora Claudia Ledesma Abdala de Zamora. Dicha fuerza fue incluida en “Otros”.

11 El Movimiento Popular Fueguino (“Otros”) obtuvo el cuarto puesto en Tierra del Fuego.

 

Fuente: Elaboración propia en base a Ministerio del Interior, Obras Públicas y Vivienda de Presidencia de la Nación (http://www.resultados.gob.ar/inicio.htm) y notas periodísticas varias.

 

En el cuadro N º 3 se presentan la distribución porcentual derivada del cuadro anterior en virtud de favorecer una rápida lectura del cuadro anterior a partir de la exposición de la presencia relativa de cada una de las fuerzas políticas a nivel territorial para verificar su mayor o menor influjo en los electorados provinciales. El primer rasgo que surge del cuadro es que prácticamente el 90% del electorado (de los 23,4 millones votos emitidos como válidos) se debatieron –aunque de manera desigual- entre las cinco fuerza analizadas en el presente documento.

 

Cuadro Nº 3. Resultados elecciones PASO 2017 por provincia, en porcentaje de votos.  Primera categoría política.

CAMBIEMOS FPV-PJ-KIRCHNERISMO MASSISMO PJ NO KIRCHNERISTA FIT OTROS TOTAL VOTOS DE LAS FUERZAS TOTAL VOTOS VALIDOS
CABA 49,55% 20,73% 3,91% 3,79% 13,05% 91,02% 100,00%
Buenos Aires 34,19% 34,11% 15,53% 5,90% 3,38% 93,10% 100,00%
Catamarca 36,40% 4,02% 46,70% 3,05% 90,18% 100,00%
Córdoba 44,51% 9,89% 1,25% 28,58% 4,32% 88,55% 100,00%
Corrientes 45,44% 11,52% 34,66% 91,61% 100,00%
Chaco 37,20% 7,18% 1,95% 43,74% 4,78% 94,85% 100,00%
Chubut 25,72% 32,95% 26,93% 3,66% 89,26% 100,00%
Entre Ríos 47,72% 42,09% 89,81% 100,00%
Formosa 35,60% 56,47% 2,06% 2,34% 96,46% 100,00%
Jujuy 36,26% 13,26% 30,48% 11,27% 91,27% 100,00%
La Pampa 49,21% 38,51% 1,85% 89,57% 100,00%
La Rioja 36,08% 7,02% 44,63% 2,49% 90,22% 100,00%
Mendoza 41,07% 33,20% 8,80% 83,07% 100,00%
Misiones 28,58% 3,71% 40,97% 2,87% 76,14% 100,00%
Neuquén 24,57% 17,63% 2,54% 17,63% 6,67% 22,30% 91,34% 100,00%
Río Negro 19,27% 40,77% 3,91% 18,13% 82,07% 100,00%
Salta 24,22% 17,38% 37,96% 7,35% 86,91% 100,00%
San Juan 30,27% 6,42% 49,35% 1,48% 87,52% 100,00%
San Luis 57,48% 38,37% 1,82% 97,67% 100,00%
Santa Cruz 45,43% 29,16% 7,62% 82,21% 100,00%
Santa Fe 27,13% 27,87% 4,23% 2,14% 11,96% 73,34% 100,00%
Santiago del Estero 16,13% 10,89% 3,44% 66,07% 96,53% 100,00%
Tucumán 30,87% 52,36% 3,32% 86,55% 100,00%
Tierra del Fuego 19,46% 21,23% 17,99% 3,47% 14,31% 76,45% 100,00%
TOTAL 35,82% 21,49% 7,70% 16,67% 3,70% 4,17% 89,55% 100,00%

 

Incluimos en “Otros” a las fuerzas que obtuvieron un importante caudal de votos a nivel provincial pero que no se corresponden con las principales definidas a nivel nacional, como Evolución (de Martín Lousteau) en CABA o el socialismo en Santa Fe.

0 En CABA incluimos a Evolución(el partido de Martin Lousteau) en “Otros”.

1 En Catamarca se presentó el PJ en alianza con partidos del FPV (Solidario, Kolina, Cte. Martín Fierro) por un lado, mientras que el ultra kirchnerismo va con el Frente de Unidad Ciudadana.

2 En Corrientes, consideramos al GEN como parte de la alianza 1País, dado que es el partido de Stolbizer.

3 En Chubut, el partido de Mario Das Neves, Frente Chubut Para Todos, quedó en segundo lugar. Compitió contra Cambiemos y el FPV.

4 En La Pampa se presentó el Frente Justicialista que tiene como referente al gobernador Carlos Verna.

5 En La Rioja se impuso el Frente Justicialista liderado por Menem y Beder. Los incluimos en el PJ no K. La alianza 1País no presentó candidatos a Senadores Nacionales.

6 En Misiones se impuso el Frente Renovador de la Concordia, que tiene como referentes al gobernador Hugo Passalacqua y al ex gobernador Maurice Closs.

7 El histórico Movimiento Popular Neuquino, incluido en “Otros”, perdió por primera vez desde su debut electoral en 1962 frente a Cambiemos.

8 En Río Negro, el partido del gobernador Weretilneck, Juntos Somos Río Negro (“Otros”), perdió frente al FPV-PJ.

9 ElSocialismo de Santa Fe quedó muy relegado frente a Cambiemos y el FPV. Se presentó bajo la Alianza Frente Progresista Cívico y Social. Los votos se computaron en la columna de “Otros”.

10 En Santiago del Estero se impone la Alianza entre el PJ oficial y el radicalismo, conducido por Gerardo Zamora y presentando como candidata a su esposa, la gobernadora Claudia Ledesma Abdala de Zamora. Dicha fuerza fue incluida en “Otros”.

11 El Movimiento Popular Fueguino (“Otros”) obtuvo el cuarto puesto en Tierra del Fuego.

Fuente: Elaboración propia en base a Ministerio del Interior, Obras Públicas y Vivienda de Presidencia de la Nación (http://www.resultados.gob.ar/inicio.htm) y notas periodísticas varias.

 

De esta manera se observa que en provincias como San Luis (cuyo precandidato a senador Claudio Poggi por Avanzar/Cambiemos hizo historia al vencer a la dinastía de los Rodriguez Saá), La Pampa (en la elección de diputados obtuvo una cómoda victoria dejando atrás al gobernador Carlos Verna), CABA (con la categórica victoria obtenida por Elisa Carrió) , Entre Ríos (a partir de un acuerdo con los radicales encabezado por Atilio Benedetti) la alianza gobernante obtuvo un éxito rotundo en los comicios aglutinando  la mitad o más de los electores. Asimismo en otro grupo de provincias como Corrientes, Santa Cruz, Córdoba, Mendoza, Chaco, Catamarca, Jujuy y La Rioja, la performance de Cambiemos fue superior al verificado en la media nacional aunque no necesariamente haya sido la fuerza triunfante (superior al 36%).

El FPV por su parte, obtuvo un triunfo contundente con la mitad de los votos emitidos sólo en una provincia, Formosa, con el apoyo del perpetuo gobernador Gildo Insfrán. Aunque también cabe destacar el desempeño electoral en cinco provincias (Río Negro, San Luis, Buenos Aires, Chubut y Santa Fe)  logrando atraer a cerca del 30% del electorado. Por otro lado, pese a que en la provincia de Santa Cruz obtuvo el 29% de los votos, por encima de la performance obtenida a nivel nacional, no logró imponerse quedando muy disminuida en relación al apoyo obtenido por la lista de Cambiemos.

Por otra parte, se observa una dispersión territorial más acentuada en el caso de Cambiemos en relación con lo verificado para el caso del FPV. Si bien la provincia de Buenos Aires, conforme a su peso demográfico, comúnmente concentra el grueso del electorado de las fuerzas políticas, se observan diferencias sustantivas entre ambas: mientras en el caso de Cambiemos ésta representa el 36,3% de los votos, en el caso del FPV la incidencia es de casi el doble, el 61,4%. El partido del gobierno nacional reparte el apoyo político más importante (el 63%) entre cuatro jurisdicciones: Buenos Aires, CABA, Córdoba y Santa Fe.

El “panperonismo” no kirchnerista, en sus distintas expresiones locales, obtuvo nada menos que el tercer lugar, desplazando al espacio que parecía haber afianzado Massa luego de la elección del 2015. El batacazo se situó en dos provincias (Tucumán y San Juan) con el 50% o más de los votos asegurando una incuestionable victoria. En Tucumán, la elección fue favorable para Osvaldo Jaldo, el vice de Manzur y en la provincia de San Juan, el Frente Todos, mayormente conformado por el justicialismo provincial del gobernador Uñac rozó el 50% de los votos.

Otras provincias en las que el PJ federal ganó aunque con menor caudal de votos que las anteriores fueron Catamarca, La Rioja, Chaco, Misiones y Salta, por medio de frentes y alianzas que involucraban al oficialismo local pejotista. Una cualidad de este PJ dividido sin un referente nacional claro, es su dispersión provincial  y el hecho de que no ha logrado adquirir presencia en una provincia significativa como Buenos Aires. De esta manera el 60% de su electorado se distribuye entre seis provincias que en orden de importancia son Córdoba, Buenos Aires, Tucumán, Santiago del Estero, Mendoza y Entre Ríos.

El massismo, por su parte, no logró ganar en ninguna provincia. La mejor elección se efectuó en provincia de Buenos Aires con el 15,5% de los votos a gran distancia de las dos primeras fuerzas. En Jujuy, el Frente Renovador también obtuvo una elección relativamente mejor al resto de las jurisdicciones, con el 13,26% de los votos dirigidos a las tres listas que disputaban la precandidatura a senador.

La izquierda que acumuló el 3,7% de los votos a nivel nacional logró un mejor desempeño en Jujuy, Mendoza, Santa Cruz, Salta, Neuquén, Chaco, Córdoba, Río Negro y CABA, aunque con caudales de votos muy rezagados respecto al resto de las fuerzas políticas. Tan sólo en la provincia de Jujuy, el resultado fue histórico (11,27%) acercándose incluso a lo obtenido por la lista del massismo (13,26%) que llevó como candidato a Alejandro Vilca, trabajador de la recolección de residuos.

La tríada ganadora

La lectura “nacionalizada” de los resultados electorales obtenidos en cada jurisdicción provincial demuestra la concentración de los votos en tres fuerzas políticas (una de las cuales ya hemos aclarado que no se conforma como una sino que son los PJ locales sin referencia clara a nivel nacional). Estas lograron aglutinar nada menos que las tres cuartas partes del electorado. Cambiemos, el FPV y el PJ sumaron 17,6 millones de voluntades que expresó, en cada una de las provincias, la fractura del PJ y la desaparición de la UCR en Cambiemos.

  1. La victoria de Cambiemos

                   La Alianza Cambiemos se consagró victoriosa en diez provincias, logrando obtener 3,4 millones de votos en las mismas. Su mejor desempeño lo tuvo sin dudas, en la histórica elección efectuada en San Luis, jurisdicción en la cual alcanzó el récord nacional explicando el 57,5% con un total de 158 mil votos. En orden descendente, le siguen CABA (49,55%), La Pampa (49,2%) y Entre Ríos (47,7%). Y con una incidencia menor al 40% se encuentran Jujuy y Neuquén a pesar de lo cual, Cambiemos logró imponerse frente a sus contendientes. En promedio, la alianza oficialista logró capturar el 44,93% de los votos emitidos en las provincias en las cuales resultó triunfante (esta magnitud esta mayormente influida por el resultado en las jurisdicciones más grandes: CABA, Córdoba y Mendoza).

 

Cuadro Nº 4: Provincias en las que ganó Cambiemos PASO 2017. Primera categoría política.

Provincia Votos Total de votos validos
Cantidad %
San Luis 158.149 57,48% 275.146
CABA 935.324 49,55% 1.887.502
La Pampa 95.068 49,21% 193.187
Entre Ríos 363.454 47,72% 761.580
Corrientes 266.515 45,44% 586.539
Santa Cruz 73.921 45,43% 162.711
Córdoba 850.778 44,51% 1.911.408
Mendoza 429.616 41,07% 1.046.085
Jujuy 136.075 36,26% 375.304
Neuquén 89.419 24,57% 363.883
Total 3.398.319 44,93% 7.563.345

Fuente: Elaboración propia en base a Ministerio del Interior, Obras Públicas y Vivienda de Presidencia de la Nación (http://www.resultados.gob.ar/inicio.htm) y notas periodísticas varias.

 

  1. La victoria del FPV-PJ

Analizando el caso del Frente Para la Victoria (FPV) surge que fueron seis el total de jurisdicciones en las que se impuso el kirchnerismo en relación al resto de las fuerzas. Si bien, ya hemos destacado que la provincia de Buenos Aires es su soporte fundamental, ya que explica 3 millones de los votos logrados, podemos resaltar también el caso de Formosa, donde ganó con el 56,5%. Le siguen Rio Negro (40,8%), Chubut (33%) y Tierra del Fuego (21,2%). Se observa entonces que el FPV obtuvo, en las provincias en las cuales triunfó, el 33,8% de los votos.

Cabe señalar que hemos incorporado en este subgrupo a la provincia de Buenos Aires a pesar de que los resultados provisorios adjudiquen una marginal victoria para Cambiemos. Esta decisión se debe a que la proyección de los resultados definitivos invierte esta relación a favor del FPV (aunque también de manera marginal).

Cuadro Nº 5: Provincias en las que ganó FPV PASO 2017. Primera categoría política.

Provincia Votos Total de votos válidos
Cantidad %
Formosa 173.296 56,47% 306.897
Rio Negro 148.987 40,77% 365.454
Buenos Aires 3.039.195 34,11% 8.910.062
Chubut 95.900 32,95% 291.013
Santa Fe 502.932 27,87% 1.804.344
Tierra del Fuego 19.027 21,23% 89.623
Total 3.979.337 33,82% 11.767.393

Fuente: Elaboración propia en base a Ministerio del Interior, Obras Públicas y Vivienda de Presidencia de la Nación (http://www.resultados.gob.ar/inicio.htm) y notas periodísticas varias.

 

La victoria del PJ (no alineado)

El Partido Justicialista (PJ) lo presentamos en tercer lugar, a pesar de haber tenido mayor éxito en cantidad de provincias ganadas que el FPV, porque no se conforma necesariamente como una alianza nacional. De todos modos, la performance obtenida en la última PASO amerita un lugar especial en el análisis. Las jurisdicciones en las que mostró una mejor performance fueron Tucumán (52,4%), San Juan (49,4%) y Catamarca (46,7%) superando el resultado medio del triunfo en las provincias en las que se impuso (45,3%).

Cuadro Nº6: Provincias en las que ganó PJ PASO 2017. Primera categoría política.

Provincia Votos Total de votos validos
Cantidad %
Tucumán 483.366 52,36% 923.071
San Juan 197.955 49,35% 401.114
Catamarca 85.378 46,70% 182.818
La Rioja 78.643 44,63% 176.196
Chaco 264.420 43,74% 604.507
Misiones 259.938 40,97% 634.402
Salta 237.564 37,96% 625.906
Total 1.607.264 45,30% 3.548.014

Fuente: Elaboración propia en base a Ministerio del Interior, Obras Públicas y Vivienda de Presidencia de la Nación (http://www.resultados.gob.ar/inicio.htm) y notas periodísticas varias.

  1. El balance de la tríada

Como balance de lo anterior, en el siguiente cuadro se puede observar que entre estas tres fuerzas políticas quedaron repartidos los triunfos de 23 elecciones provinciales. En orden de importancia: en 10 jurisdicciones gana Cambiemos, en 7 se impusieron los PJ locales mayormente asociados a sus gobernaciones provinciales y en 6 triunfó el FPV. En la única jurisdicción en la que no lograron vencer ninguna de estas tres estructuras partidarias, fue Santiago del Estero donde el matrimonio Zamora, de raigambre radical, viene alternándose en el poder ejecutivo local y en esta última elección, Claudia Ledesma Abdala, actual gobernadora, obtuvo más del 60% de los votos.

Otro rasgo a destacar es el tipo de triunfo obtenido por cada una de éstas. Se observa, que Cambiemos ganó cómodamente en las provincias que ganó mientras que para el FPV, la disputa fue más pareja con sus opositores (44,93% vs. 33,82%). El caso del PJ fue más heterogéneo aunque la performance en algunas provincias lo consolidó como la expresión política que, en las provincias en las que ganó, logró tomar severa distancia del resto.

Cuadro Nº 7: Total de provincias y votos por fuerza política. PASO 2017. Primera categoría política.

Agrupaciones políticas Cantidad de Provincias Cantidad de votos % sobre los votos válidos
Cambiemos 10 3.398.319 44,93%
Partido Justicialista 7 1.607.264 45,30%
Frente para la Victoria 6 3.979.337 33,82%
Total 23 8.984.920 39,27%

 

Fuente: Elaboración propia en base a Ministerio del Interior, Obras Públicas y Vivienda de Presidencia de la Nación (http://www.resultados.gob.ar/inicio.htm) y notas periodísticas varias.

 

  • Análisis general comparativo PASO 2017 vs. PASO 2015

 

                   A continuación realizaremos un análisis comparativo entre las últimas PASO celebradas el 13 de Agosto pasado con las efectuadas en el año 2015. Para ello consideraremos los resultados verificados hace dos años en la disputa electoral sobre las categorías presidenciales, dado que en este caso las mismas representan una comparación de mayor legitimidad que las  pares legislativas, conforme a la importancia simbólica que asumieron las elecciones recientes. Basta con mencionar, que los candidatos que encabezaron las listas son referencias políticas con vocación ejecutiva (Cristina Fernández, Randazzo, Massa), al tiempo que las consignas de campaña y los debate -“frenar el ajuste” o “no vuelven más”- estuvieron más centrados en políticas de gobierno que en propuestas legislativas.

Desde nuestro punto de vista, la irrupción popular del 2001 produjo la implosión del bipartidismo PJ-UCR. A partir de allí se inicia un proceso de reacomodamiento, mutación y fragmentación de las estructuras más importantes del sistema político tradicional, en el marco de las cuales se afirman dos novedades políticas. Una, expresada en el nuevo formato que va a terminar adoptando el Justicialismo dominante en la época (Kirchnerismo), y otra, objetivada en la emergencia del PRO como una fuerza que expresa a una nueva derecha. Durante doce años, el Justicialismo Kirchnerista gobernó el país, y en los últimos ocho de esos doce, el PRO gobernó la ciudad de Buenos Aires.

El devenir de la historia mostró en las elecciones del 2015 un conjunto de rasgos que merecen destacarse, sobre todo porque se agudizaron en los recientes resultados de las PASO.

  • Esa Nueva Derecha (PRO) logró conformar una Alianza Cambiemos que, por primera vez en la historia argentina, pudo por la vía electoral, sentar en el gobierno nacional a los principales exponentes del poder económico y financiero.
  • El tradicional bipartidismo, luego de las distintas fracturas y mutaciones, había devenido en una suerte de sistema de tres fuerzas (El FPV-PJ Kirchnerista; la Alianza Cambiemos y el Massismo).
  • En ese marco, el radicalismo se transformó en la base territorial para la expresión del PRO desapareciendo, en la práctica, como opción política nacional.
  • Las tres fuerzas dominantes expresaban la fractura y fragmentación del Partido Justicialista, (también del Radical), habida cuenta que la conformación del Frente Renovador de Sergio Massa hacía pie fundamentalmente en la fractura del PJ de la Provincia de Buenos Aires. Y había fragmentos del PJ, que desde un comienzo y al igual que fragmentos de la UCR, se integraron al PRO (Santilli, Rodríguez Larreta, Ritondo, Ocampo, Angelici, etc). También, recordemos que Adolfo Rodríguez Saa encabezó una de las fórmulas presidenciales revelándose ahí otro desprendimiento del PJ.
  • El espacio progresista que en el 2011 obtuviera el 17% de los votos a nivel nacional y que fuera segunda fuerza con el FAP, se evaporó reduciéndose a una mínima expresión bajo la candidatura de Margarita Stolbizer.
  • En ese marco el Frente de Izquierda (FIT) se posiciona como fuerza nacional superando incluso a Progresistas (Stolbizer) en las elecciones generales de Octubre.

 

Los últimos resultados electorales confirman algunas tendencias y ponen en duda otras. A saber:

1) La puesta en marcha de una estrategia de ajuste en el plano económico y social, con efectos negativos concretos en los ingresos de la mayor parte de los hogares, no produjo, como podría haberse esperado, un retroceso de la Alianza Gobernante. Si comparamos el resultado obtenido por Cambiemos con los resultados de las PASO 2015 (28,57%), el oficialismo se expandió en 1.595.159 votos (prácticamente un 25% más que en las elecciones pasadas).

2) Dicha expansión se logra sobre la base de un mayor desarrollo territorial del PRO que crece a expensas de la UCR en provincias como Buenos Aires y Córdoba, y con un protagonismo importantísimo de la Coalición Cívica a través de Elisa Carrió en la ciudad de Buenos Aires. Debe consignarse también que el Pro logró romper la alianza histórica que la UCR tenía con el Socialismo en la Provincia de Santa Fe, y juntos desplazaron al Frente Progresista Cívico y Social. Lo que estamos sosteniendo es que el crecimiento de la Alianza oficialista es, dominantemente, crecimiento del PRO.

3) Se sigue manteniendo la ausencia de la UCR como fuerza en capacidad de plantearse como opción nacional. En este sentido, algunos intentos de rebelión dentro de la alianza fueron duramente combatidos (UCR Capital, Lousteau) y, en principio, derrotados.

4) La fractura del justicialismo se profundizó presentando un diverso mosaico en todo el país, que en la provincia de Buenos Aires incluyó la presencia de tres opciones (Cristina, Massa y Randazzo).

5) El Justicialismo Kirchnerista como opción nacional obtuvo el 22% de los votos lo que en concreto implicó una merma de más de 3.700.000 votantes, o sea el 43% de sus votantes del año 2015.

6) La tercera fuerza de la elección del 2015, fue, sin lugar a dudas la más castigada en estas PASO. Massa perdió 2.836.196 votos pasando de representar el 19,52% de los votos en las PASO 2015 a significar apenas un 7,70% de los votos nacionales en el 2017. Es decir que perdió el 61% de los votos que había obtenido en todo el país.

7) La caída en votos del Justicialismo K y de Massa favoreció el crecimiento de otras opciones Justicialistas que, ya sea siendo gobierno o no a nivel local, no se alinean nacionalmente detrás de las candidaturas de Cristina F. de Kirchner o de Sergio Massa. En este sentido, este variado mosaico del PJ obtuvo a nivel nacional el 16,67% de los votos lo que significa 3.903.570 votos.

8) La evaporación del espacio progresista que señaláramos en las elecciones del 2015 no solo se mantuvo sino que se profundizó de manera extrema en las recientes elecciones. Esto se expresa no solo en la caída al tercer lugar del Socialismo gobernante en la Provincia de Santa Fe, sino en los malos resultados que obtuvo el acuerdo Massa–Stolbizer. La sumatoria del espacio Progresista encabezado por Margarita Stolbizer y acompañado por Libres del Sur (Tumini- Donda) y del Frente Renovador de Massa representaba en las PASO del 2015, 5.420.877 votantes. En las elecciones recientes juntos, solo obtuvieron 1.803.209 votos. Es decir, que el resultado del acuerdo, es haber perdido 3.617.668 votos, o sea, el 67% de los votantes. De representar el 23% de los votos nacionales pasaron a ser el 7,70%.

9) El Frente de Izquierda se mantuvo como fuerza nacional creciendo en 133.725 votos (un 18% más).

Hechos los señalamientos anteriores, pueden extraerse un conjunto de conclusiones. Los resultados de las PASO confirman lo que ya evidenciaban los resultados electorales del año  2015. Si los acontecimientos del 2001 habían puesto en cuestión la gobernabilidad del sistema en la Argentina, los resultados del 2015 evidenciaban la reconstrucción de la gobernabilidad conservadora del mismo. Gobernabilidad conservadora que por esa maravilla de los procesos políticos y la semiótica, fue capaz de presentarse en sociedad bajo la idea del cambio.

Gobernabilidad conservadora asociada no solo al triunfo de Macri sino por el hecho de que el total de votos absorbido por las tres primeras fuerzas representaban el 85% del total. Y las tres exhibían lineamientos similares en lo relativo a la gestión inmediata de la coyuntura (acuerdo con los buitres, devaluación y tarifazo) y un compromiso pleno con la estructura productiva resultante de las transformaciones de los últimos cuarenta años (endeudamiento, patrón exportador extractivista, armaduría industrial con predominio del capital extranjero y desigualdad distributiva). En este sentido, los resultados de las PASO 2017 aparecen como un espaldarazo para la gobernabilidad conservadora.

El crecimiento en votos a nivel nacional de Cambiemos con su triunfo en 10 provincias y su mejora en los distritos donde perdió (que incluye su elección palo a palo con la ex presidenta en la Provincia de Buenos Aires), son elementos elocuentes para entender que estamos frente a una experiencia política que ha calado en profundidad en la estructura social argentina. Que ha logrado plantear una idea de futuro, creciendo aún en un proceso de ajuste y que ha logrado colocar el discurso de la intervención del Estado, la distribución de la riqueza, el poder popular, etc., en el lugar del pasado, de la corrupción y de un progresismo decadente al que una parte dominante de la sociedad no quiere retornar. Este progresismo decadente es el modo en que aparece hoy el Justicialismo Kirchnerista encabezado por la ex Presidenta de la Nación. Sobre la base del antagonismo y la polarización con el modelo del Justicialismo Kirchnerista es que Cambiemos construyó su avance electoral.

El resto del firmamento opositor, aparece ocupado, en primer lugar por el mosaico Pejotista de las diversas provincias (algunos ganadores, otros perdedores). Pero todos ellos absolutamente funcionales a colaborar de manera expresa con el pacto de gobernabilidad que sostiene el modelo en curso. En segundo lugar, aparece Massa fuertemente diluido como posibilidad para consolidar una fuerza nacional, y con importantes referentes dentro de su fuerza que exhiben sólidos vínculos y relaciones con el espacio pejotista de los gobernadores. También, en la debacle de esta fuerza se observa la directa desaparición de ese Progresismo no K, que durante la última década, intentó gestarse por fuera de las estructuras tradicionales. Y que tuvo algunos éxitos en las experiencias del sabatellismo en la Pcia. de Buenos Aires, en Proyecto Sur en CABA o en el FAP en el plano nacional, y que sucumbió fruto de sus inconsecuencias, su defección ideológica y sus debilidades. Por último, se ubica el FIT que ratifica su presencia y crecimiento a nivel nacional, sobre la base de una firme actitud de oposición al gobierno, pero con las debilidades propias de una concepción que le impide interpelar al conjunto de la población, ya que le veda el diálogo con las culturas políticas populares.

De este modo, el 65% de los votantes que no acompañó la opción oficial y que refleja el malestar social existente frente al rumbo económico actual, se distribuye en opciones que le garantizan al oficialismo ampliar su 35% de acompañamiento electoral a cerca de un 62% de la representación Institucional, si se suma la liga de gobernadores pejotista y el massismo (que bueno es recordar han sido garantes de la gobernabilidad macrista de los últimos dos años).

Puede afirmarse a partir de esto que la votación de las PASO, si bien también reflejó el malestar social con la propuesta oficial, lo hizo en el marco de opciones electorales que de mantenerse en Octubre (no vemos razones para que no ocurra), ratificarían un tablero institucional dominado por la gobernabilidad conservadora.

Fuera de lo expuesto, queda la expresión del Justicialismo K representada por Cristina Fernández y la experiencia del FIT. El Justicialismo K, que constituye la otra novedad política post 2001 junto al PRO, encarna el otro modelo de gestión del capitalismo argentino. Si bien esta experiencia (hoy fuera de la gestión estatal), pierde aproximadamente un 43% de los votos respecto al 2015, sigue siendo la expresión opositora más votada. En este sentido, la ex Presidenta sale de la elección como la líder opositora con mayor caudal de votos, pero a la vez, y como ya lo expresáramos, es el  antagonista elegido por el propio oficialismo para construir una dicotomía tramposa y falaz aunque real. Dicotomía que le ha permitido al Macrismo, en un mismo movimiento, aumentar su caudal electoral y al mismo tiempo transformar al Cristinismo en una suerte de Progresismo decadente que actúa como tapón para el surgimiento de una nueva propuesta popular. Posibilidad esta, asociada al hecho objetivo de que dicha experiencia permite embarrar banderas propias de una propuesta emancipatoria en el lodazal de la corrupción y el enriquecimiento personal de los gobernantes. El FIT, por su parte, ocupa el rol de sostener posturas contestatarias en el marco de un discurso, y una práctica incapaz de dialogar con las necesidades inmediatas de la mayoría de la población y con las culturas políticas populares de mayor preeminencia.

En síntesis, los resultados de las PASO plantean una situación de conflicto potencial entre el espaldarazo que representa para el gobierno el aumento de su caudal electoral y haberse transformado en una primera minoría consistente detrás de un proyecto capitalista concreto, y una mayoría electoral refractaria a la profundización del rumbo vigente. Los votos también definieron que ese conflicto potencial se dirime en el marco de un tablero institucional dominado holgadamente por representantes funcionales a la gobernabilidad conservadora, y con un escenario donde la oposición al régimen queda circunscripta al progresismo decadente del Justicialismo Kirchnerista y a las variantes contestatarias de la izquierda.

La desaparición del Progresismo del terreno institucional revela algo más que su propia ausencia. Se trata del fracaso de múltiples intentos que pretendieron en diferentes momentos articular una experiencia política y social, distinta al sistema y sus estructuras, pero distinta también a las experiencias de la izquierda tradicional. Abiertas a nuevos planteos que permitieran interpelar la voluntad popular y posibilitar gestiones gubernamentales capaces de democratizar la sociedad y revertir la desigualdad. Desde el Frente Grande y la CTA de los noventa hasta las experiencias actuales de la izquierda popular y de la CTEP, pasando por Proyecto Sur y el FAP, algo de eso se intentó y no funcionó. Seguramente en las limitaciones teóricas y prácticas de estas experiencias, en sus inconsecuencias y debilidades, habrá pistas para persistir en el intento de subvertir el tablero de la dominación. Tarea por cierto compleja en esta Argentina donde lo nuevo no termina de nacer y lo viejo no termina de morir.

Cuadro Nº 8. Comparación de los resultados de las elecciones PASO 2015 y 2017 en cantidades de votos.

Alianza/Año PASO 2015 PASO 2017 Variación
CAMBIEMOS 6.791.278       8.386.437           1.595.159
FPV – KIRCHNERISMO 8.720.573       5.031.718          -3.688.855
PARTIDO JUSTICIALISTA (PJ) 472.341       3.903.570           3.431.229
MASSISMO 4.639.405       1.803.209          -2.836.196
PROGRESISTAS 781.472  –             -781.472
FRENTE DE IZQUIERDA (FIT) 732.851          866.576              133.725

 

Fuente: Elaboración propia en base a Ministerio del Interior, Obras Públicas y Vivienda de Presidencia de la Nación (http://www.resultados.gob.ar/inicio.htm) y notas periodísticas varias.

 

Cuadro N º 9. Comparación de los resultados de las elecciones PASO 2015 y 2017 en porcentaje de votos sobre el total de válidos.

Alianza/Año PASO 2015 PASO 2017
CAMBIEMOS 28,57% 35,82%
FPV – KIRCHNERISMO 36,69% 21,49%
PARTIDO JUSTICIALISTA (PJ) 1,99% 16,67%
MASSISMO 19,52% 7,70%
PROGRESISTAS 3,47%
FRENTE DE IZQUIERDA (FIT) 3,08% 3,70%

 Fuente: Elaboración propia en base a Ministerio del Interior, Obras Públicas y Vivienda de Presidencia de la Nación (http://www.resultados.gob.ar/inicio.htm) y notas periodísticas varias.

[1] Es decir, en las provincias en las cuales se realizaron elecciones para precandidatos a senadores, fueron considerados los resultados de esta contienda. Estos fueron los casos para: Buenos Aires, Jujuy, Formosa, La Rioja, Misiones, San Juan, San Luis y Santa Cruz.

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